Cuidar a una persona con demencia
agresiva puede ser extremadamente desafiante y estresante para los cuidadores.
Tanto los doctores como mis amistades
que ya han pasado por este camino me dicen: “no es él, sino la enfermedad la que se está
dirigiéndose a ti.” Es por esto que es crucial mantener la calma y cuidar de la
propia salud emocional, además de proporcionar un ambiente seguro y de apoyo
para ambos. Les puedo decir que esto no es fácil e incluso, es más difícil si
no se cuenta con una educación en el tema.
Cuando mi hermana me empezó a hablar de la enfermedad de mi padre, yo le replicaba cosas lógicas de como conducirse para tratar los corajes de una persona irracionablemente molesta, sin embargo, sentía que no era suficiente y empecé a investigar más sobre esta condición. Fue allí que descubrí que estábamos tratando con la punta del iceberg y que las cosas podrían ser más complejas de lo que nos imaginábamos. Incluso llegamos a la conclusión que mi padre estaba mostrando su enfermedad años antes de su diagnostico oficial y nuestro desconocimiento de esta condición no nos permitió verlo.
Esta enfermedad es tanto devastadora
para el paciente como para los cuidadores. Desafortunadamente toma tiempo para
los cuidadores el darse cuenta que ya la persona no es la misma que conocieron,
que sus actos o sus palabras pueden ser o no ser el reflejo de lo que esta
persona fue.
Recuerdo la primera vez que mi padre
me acuso de algo que no sucedió y que además era ilógico para mi que hubiera
sucedido. Al desconocer completamente de la enfermedad, yo definitivamente me molesté
y me defendí. Trate de poner las cosas en claro, pero el insistía que si había sucedido.
Él fue tan insistente que tuve que recurrir a otros miembros de mi familia para
verificar su historia. Esto supuestamente había sucedido cuando yo tenia 12
años. Nadie pudo corroborar su historia y sencillamente no le prestamos
atención. Sin embargo, esto fue el principio de muchas otras historias para mi
e igualmente para mis hermanos.
Viendo todo lo vivido hasta ahora les
puedo decir que los cuidadores tienen que ajustar su forma de ver las cosas
para no sucumbir en la trayectoria de esta enfermedad. Hay que desarrollar
mucha paciencia, mantener una actitud calmada, aprender a oír sin ser afectado
de ninguna manera por lo que se escucha o sencillamente sin dejar la cortesía de
responder es mejor no escuchar. Los cuidadores tienen que trabajar el dominio interno
de si mismos para poder cumplir con las demandas de esta condición.
Aquí les presento algunas ideas que
los cuidadores pueden utilizar para ayudarse a mantener la calma mientras
cuidan a una persona con demencia agresiva:
Mantener una Actitud Positiva: Intenta mantener una actitud positiva y recordar que la agresión de la persona con demencia no es personal. Enfócate en los momentos positivos y busca oportunidades para conectar y disfrutar de la compañía del ser querido.
Aprender Respiraciones
Profundas: Practicar la
respiración profunda y consciente puede ayudar a reducir el estrés y la
ansiedad en momentos de tensión. Te ayudará en momentos que necesites tener calma y compostura.
Desarrollar Estrategias de Manejo del Estrés: Identifica estrategias de manejo del estrés que funcionen para ti. Necesitas encontrar formas de relajarte, como:
- meditación
- yoga
- escritura en un diario
- escuchar música relajante
Establecer Límites Personales: Reconoce tus propios límites y establece límites claros en cuanto a lo que puedes y no puedes manejar. No te sientas culpable por decir "no" cuando sea necesario o buscar ayuda adicional cuando te sientas abrumado.
Tomar Descansos Regulares: Programa descansos regulares para ti mismo para recargar energías. Incluso unos minutos de descanso pueden marcar la diferencia en tu nivel de estrés y tu capacidad para manejar situaciones difíciles.
Educarse sobre la Demencia: Aprender más sobre la demencia y comprender los síntomas y comportamientos asociados puede ayudarte a sentirte más preparado y capacitado para enfrentar los desafíos que surgen.
Buscar Apoyo: No tengas miedo de pedir ayuda cuando la necesites. Ya sea a amigos, familiares, grupos de apoyo locales o profesionales de la salud, buscar apoyo puede proporcionar un respiro necesario y ayudarte a enfrentar los desafíos con mayor eficacia.
Buscar Ayuda
Profesional: Si te sientes
abrumado o incapaz de manejar la situación, considera buscar ayuda de un
profesional de la salud mental o un cuidador especializado en demencia.
Recuerda que cuidar a una persona con
demencia agresiva puede ser agotador, física y emocionalmente. No dudes en
buscar ayuda cuando la necesites y priorizar tu propio bienestar mientras
cuidas a tu ser querido.


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